De como “Nuestro Sueño” se convirtió en “Nuestra Pesadilla”

Mie, Jun 10, 2009

El Rincón del Lector

Antonio nos ha mandado este fascinante relato. ¿Te sientes identificado con él?. Espero que te guste.

Hace no mucho tiempo, vivía muy feliz en un pisito de alquiler que compartía con esa chica que por fin se decidió a venirse a vivir conmigo. Era un pisito de tan sólo 60 m2 en un 4º piso sin ascensor y en una zona un poco retirada del centro.

Las cosas nos iban muy bien, ya que trabajábamos los dos y con lo poco que pagábamos por el alquiler, nos podíamos permitir el lujo de salir todos los fines de semana con los amigos a cenar y a tomar unas copas por ahí.
Un buen día, decidimos ir a cenar a ese restaurante que nos gustaba tanto y que hacía tanto tiempo que no visitábamos.

Menuda sorpresa la nuestra cuando comprobamos que en lugar del restaurante había un solar con un cartel que decía:

“Próxima construcción de viviendas y áticos con amplias terrazas  desde 120.000 €”

A partir de ese momento, las palabras “áticos con amplias terrazas” quedaron grabadas en nuestros corazoncitos y en nuestras mentes. Además ¡sólo por 120.000 euros!. Así que en vez de irnos a cenar, nos sentamos en un banco del parque que había enfrente del solar y empezamos a soñar.

Nos imaginamos en ese ático con vistas al parque desde los amplios ventanales que prometía la foto del cartel, disfrutando de una barbacoa con nuestros amigos en la gran terraza bajo el cielo con estrellas y una música “chill out” amenizando la velada.

Este fue solo el primer sueño, después decoramos los grandes espacios abiertos del magnifico ático y hasta decoramos la habitación del futuro bebé….. así hasta que lo hicimos “nuestro”.

A la tarde siguiente, al salir del trabajo, fuimos a hablar con la constructora para que nadie nos quitara “nuestro sueño” de 120.000 euros (justo lo que teniamos ahorrado).

La señorita que nos atendió tenía mucha prisa, así que nos dió sin mucho interés los planos y nos dijo que estarían terminados en dos años, que no podiamos hacer ningún cambio en la distribución, y que su precio eran: ¡¡ 425.000 € + IVA !!, que el precio de 120.000 € correspondía a otros pisos más pequeños y que no les quedaba ninguno. Luego añadió: “Si les interesa este piso, tienen que hacerme la reserva como muy tarde mañana porque hay más gente interesada en él”.

Esa noche no dormimos. “Nuestro sueño” costaba más dinero de lo que habiamos pensado, pero no pasaba nada: teniamos dos trabajos y Juan Martinez el director de nuestro banco (él se empeñaba en que le llamaramos por su nombre de pila y le tutearamos), siempre que nos veía entrar por la puerta de su oficina, salía a saludarnos y a ofrecernos préstamos que no necesitabamos.  Hablariamos con él y le explicaríamos el caso.

Cuando hablamos con Juan nos quedamos más tranquilos. Con nuestros sueldos y nuestra edad, nos ofreció darnos un préstamo para que pudieramos ir pagando la entrada, luego ampliar la hipoteca hasta el 110 % del precio y así pagar el IVA y comprar algunos muebles. Le dijimos que teniamos dinero ahorrado para pagar la entrada y que no necesitabamos tanto. Terminariamos de pagar el préstamo hipotecario a los 70 años. Llegó el feliz dia de la firma y de la entrega de las llaves: “Nuestro sueño” hecho realidad………..

…….Y nuestra pesadilla empezó a los pocos meses:  Mi pareja se había quedado embarazada y cuando nació nuestro bebé, las cosas no iban muy bien en su empresa y aprovecharon para “quitársela de encima”. Nos tuvimos que apretar el cinturón un poco ya que ella cobraría mucho menos dinero ahora en el paro.

Mi preocupación fue en aumento a medida que pasaban las semanas y veía como en mi empresa iban despidiendo a gente, hasta que me llegó a mí también el turno y me fui al paro dos meses después que mi pareja.

Con lo que cobramos del paro no podiamos pagar los plazos de la hipoteca así que nos fuimos a hablar con Juan para pedirle que con ese dinero que se había ofrecido a prestarnos seis meses atrás, nos ampliara la hipoteca (y poder pagar los plazos de la actual).

Podeis imaginaros la risa que le entró ¿no?. El Sr. Martinez (antes Juan) nos dijo que lo sentía mucho pero que era del todo imposible ampliarnos la hipoteca estando en el paro y que si no nos poniamos al corriente en los pagos en un corto plazo, se vería obligado a ejecutar y embargarnos “nuestro sueño”.

A costa de muchos sacrificios y gracias al dinero que estamos cobrando del paro, vamos pagando las cuotas de la hipoteca….  No hay barbacoa con amigos en la terraza ni música “chill out” después de cenar a la luz de las estrellas. Solo hay desesperación por la incertidumbre de lo que pueda pasar. Tampoco tenemos ya el dinero que habiamos ahorrado porque lo ofrecimos en sacrificio a “nuestro sueño”. Intentamos vender lo que antes era “nuestro sueño” y ahora se ha convertido en “nuestra pesadilla” y que alguien más afortunado que nosotros sepa ver la magia que vimos nosotros cuando la compramos.

Una vez vencido nuestro orgullo o amor propio o como querais llamarlo, hemos aceptado cambiar “nuestro sueño con su hipoteca” por un conocido pisito de tan sólo 60 m2 en un 4º piso sin ascensor y en una zona un poco retirada del centro que nos ha ofrecido nuestro antiguo arrendador. El también estaba intentando vender ese piso para comprar uno más grande y no lo conseguía.

La vida es así de complicada ¿o nos la complicamos nosotros?.

¿Qué opinas tú? ¿Cuál es tu caso? Anímate a escribir algo sobre ti.

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